Guadalupe Martínez – “Durante 7 meses tuve fuertes dolores
en la cadera. Si me agachaba, ya no podía enderezarme. Además, casi no veía con
mi ojo izquierdo. He venido a la reunión
de martes y ya veo claramente, también mi cadera se curó, ya me muevo con
libertad y sin dolor.”
Enriqueta Gómez – “Por 5 meses no pude oír con el oído
izquierdo, además tenía un zumbido muy molesto. Varios otorrinolaringólogos me
dijeron que era parálisis en el tímpano y ya no se iba a quitar. En la Reunión de martes recuperé la audición
y desapareció el zumbido.”
Julieta Mondragón – “Mi columna estaba desviada,
tanto que hasta los doctores se sorprendían. He estado haciendo la novena por
la salud en la reunión de martes y ya
recuperé la movilidad: camino sin problemas, me puedo agachar –cosa que
antes no podía- y lo mejor es que ya no me duele. Dios hace milagros.”
Isabel Mendoza – “Tenía una bolita en el seno
derecho, se inflamaba y me ardía. También me dolía la columna y no podía estar
de pie, los dedos de mis pies estaban paralizados. Con la oración de los martes desapareció el absceso y dejé de
tomar pastillas para la columna: ya consigo estar parada sin sentir dolor.”
Esperanza Aguilar – “Por 61 años tuve migrañas, me
iniciaron a los 7 años de edad. Los dolores eran insoportables y ningún
tratamiento los amilanaba. Pero hoy supe que Dios está aquí, con la oración se
fue la molestia.”
Beatriz Martínez – “Tenía miomas desde hace 8 años. La
doctora me dijo que uno ya era del tamaño de la cabeza de un bebé y que era
necesario quitarme la matriz. Es el quinto martes que acudo y ya no siento las
bolas que antes palpaba con facilidad en mi vientre. Dios me sanó.”
Juana Gómez – “Por un año estuve en silla de ruedas.
No podía ni estar parada porque me balanceaba mucho y sentía que me caía. He
estado viniendo a la oración de los martes y ha valido la pena, ya puedo
caminar.”
Melesio
Rosas León. “El
médico me detectó niveles altos
de triglicéridos, además del
colesterol elevado. Se me hinchaban los pies
y era hipertenso. Tomaba 10 pastillas diarias.
Asistiendo los martes he aprendido a usar
mi fe con base en la Palabra del Señor,
eso provocó que mis enfermedades desaparecieran.
Gracias a Dios, hoy estoy completamente sano.”
Leonor
González – “Mi
ojo izquierdo estaba paralizado. No veía,
sólo sentía punzadas. El médico
me dijo que ya no tenía remedio, incluso
me puso un parche. Anteriormente Dios ya me había
curado una pierna de gangrena, de hecho ya me
habían programado en el hospital para
amputármela. Así que le pedí al
Señor Jesús con toda mi fe que
así como me salvó la pierna, me
salvara el ojo. Dios contestó mis peticiones,
recuperé la vista y veo sin ningún
problema. Jesucristo sí sana.”
Tal
vez usted sufre con una enfermedad
que nadie ha podido diagnosticar, ha
sido
desahuciado por los médicos, está desesperado,
ha gastado mucho dinero y ya no sabe
más que hacer.
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Participe
este Martes en la Reunión de Los
70, a las 7pm
“ Pero una mujer que desde hacía
doce años padecía de flujo de sangre,
y había sufrido mucho de muchos médicos,
y gastado todo lo que tenía, y nada había
aprovechado, antes le iba peor, cuando oyó hablar
de Jesús, vino por detrás entre
la multitud, y tocó su manto. Porque decía:
Si tocare tan solamente su manto, seré salva.
Y en seguida la fuente de su sangre se secó;
y sintió en el cuerpo que estaba sana
de aquel azote.” (Marcos
5:25-29)
Así como aquella mujer tocó en el Manto del Señor
Jesús y fue sanada, cuando usted toque en el manto consagrado
en la Reunión de los 70, el Poder de Dios que sanó a
la mujer también le sanará.
Participe
este Martes en la Reunión de Los
70, a las 7pm
(Otras
reuniónes 8am, 10am y 4 pm)
Santuario
Mayor Av. Revolución
253, Col. Tacubaya (Antiguo
Cine Jalisco)