Todos los miércoles se realiza un Estudio
Bíblico para
aquellas personas que están interesadas
en aprender más sobre la Palabra de Dios.
Si
usted siente un vacío y una sed en su alma,
partícipe.
"
Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil
para enseñar, para redarg:uir, para corregir,
para instruir en justicia, a
fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente
preparado para toda buena obra."(
2 timoteo 3:16-17 )
Estar consciente de que nadie es bautizado con el Espíritu Santo porque lo merece. Si cree que tiene méritos, no lo va a recibir nunca. Ese bautismo debe ser buscado con todas las fuerzas y de todo corazón, por medio de la fe en el Señor Jesucristo.
Segundo paso: Querer.
Ese querer no es simple voluntad o una buena idea, ni porque otros Lo tienen. Pero, por ser muy necesario en cuanto a la salvación. Es un querer semejante al perdón de los pecados. Es un querer ardiente, por encima de cualquier otro sueño o deseo del corazón. Más que vivir, casarse, conquistar, en fin, más que todo lo que las personas o este mundo pueden ofrecer. Por eso, el Señor impone la condición de sed. Es necesario tener sed. Mucha sed. Una sed desesperante. Si alguno tiene sed… (Juan 7:37) Si no hay garra en el querer, será difícil.
Tercer paso: Pensamiento.
El querer debe seguir por el pensamiento ocupado en la Persona del Espíritu Santo. El pensamiento continuo en Él debe ser tanto en casa, en el trabajo, en la calle, en la iglesia o en cualquier lugar. Tanto como pueda. Es como en el noviazgo. Cuando se está amando, la persona va y viene y siempre termina pensando en la persona amada, ¿no es así? Lo mismo debe ocurrir con el candidato al Sello Divino. Lo importante es mantener la mente enfocada en Él. No es necesario decir que, en esa etapa, el candidato debe buscar al máximo aislarse de todo lo nocivo a la buena conciencia. Evitar las malas compañías o personas contrarias a la fe, distracciones vulgares y todo lo demás que interrumpa la relación con el Espíritu. Es difícil, pero no es imposible. La fe exige sacrificio. Si en la conquista de los bienes materiales no se miden sacrificios, cuanto más en la conquista espiritual. ¡Imagine la plenitud del Espíritu Santo!
Por lo tanto, tiene que haber un esfuerzo sobrenatural.
Conclusión:
Cuando esas condiciones están satisfechas, el candidato no necesita hacer más nada, mucho menos preocuparse. Sólo esperar. En cualquier momento y en cualquier lugar él puede ser bautizado. En casa, en el trabajo, en la calle, en la iglesia, en fin, no hay más impedimentos para que el Señor Jesús venga a bautizarlo con Su Espíritu.
Observación:Durante el tiempo de “ocupar la mente” con la Persona del Espíritu Santo, es probable que el diablo sople pensamientos sucios. En caso que eso suceda, sepa que eso es una excelente señal de que usted está en el camino correcto. No se desanime. No se preocupe. Y no piense que está pecando contra Él. Tentación no es pecado. Pecado es caer en tentación. Pecado imperdonable es ofender o proferir palabras contra el Espíritu Santo.
Cuando vengan pensamientos sucios, no tenga miedo y no se acobarde. Aproveche el momento y resista al diablo alabando al Señor Jesús. Sea con cánticos, con palabras de adoración (en un tono alto o bajo, depende de su privacidad). Lo importante es no temer o intimidarse delante de los pensamientos sucios. ¡Tiene que reaccionar! Y reaccionar con alabanzas a Dios.
En
la guerra por la salvación
del alma hay que considerar dos fuentes: la del bien
y la del mal. El Espíritu de Dios es la Fuente
del Bien y los espíritus del infierno del
mal.
Quien quiere vencer el mal tiene que estar del
lado del Bien. Porque, ¿cómo
es que alguien se arriesgaría a enfrentar
el mal estando de su lado o haciendo lo que
le agrada?
Muchas personas piensan que por haber aceptado
a Jesús ya son salvas. No, ¡No, lo son!
Más que eso es necesario entregar, dar, rendir
y sacrificar la vida para Él.
Entregar la propia vida para el Señor Jesús
significa una transferencia del lado malo para el
lado del bien.
Eso exige cambios inmediatos de actitudes simples,
pero extremadamente importantes:
Primero: Abandonar hábitos
malos.
Segundo: Abandonar amistades malas.
Tercero: Leer y principalmente meditar
en la Palabra de Dios.
Cuarto: Colocar en práctica sus enseñanzas.
Muchas personas les gustarían cambiar su comportamiento
equivocado. Pero mientras se mantengan en compañía
de otras que no comparten la misma fe, no lo conseguirán.
¿
Es fácil? ¡No! Pero, ¿cuánto
cuesta un alma? ¿Alguna vez vio algo tan valioso
barato?
“
Porque ¿qué aprovechará al hombre
si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?” (Marcos
8:36).
Quien quiere encontrar el tesoro
oculto en el campo tiene que pagar
el precio.
“
y me buscaréis y me hallaréis, porque
me buscaréis de todo vuestro corazón…” (Jeremías
29:13).
Importancia
A usted le puede gustar leer la Biblia y usted puede querer leerla, pero siempre habrá algo en el camino que le dirá que no es tan importante. Pero nadie vive sin comida porque es una necesidad básica que todos tenemos. De la misma manera es con la Biblia, es nuestra comida espiritual y sin ella nos quedaremos espiritualmente débiles y más débiles.
Los siguientes síntomas revelan cuando una persona no se ha estado alimentando de la Palabra de Dios:
No tiene palabras para orar
No tiene idea de qué hacer en diferentes situaciones
Falta de entendimiento de lo que el pastor predica
Fácilmente engañado(a) por falsas doctrinas
Sin argumento para hablar de Jesús y para evangelizar
Sin fuerza para pelear
Débil delante del pecado
Versiones
Hay versiones populares de la Biblia que excluyen versículos cruciales de la Biblia, así que nosotros en La Iglesia Universal recomendamos la versión (Reina – Valera 1960). Es la más cercana a la original que hemos encontrado hasta hoy. Tenga mucho cuidado con la versión de los Testigos de Jehová.
Prepárese
La Biblia no es solo otro libro. Es la Palabra de Dios y aunque diferentes personas la escribieron hace muchos años, es el libro más actualizado que cualquiera puede leer. Habla de cada área de la vida de una persona, dándole a su lector dirección que no encontrará en ningún otro lugar del mundo. Así que para que usted obtenga más de ella, ore cada vez antes de leer para que Dios pueda hablar con usted a través de esa lectura, y Él lo hará.
¿Donde?
Para que usted obtenga lo máximo de su lectura, no debería hacerlo en lugares o en momentos en los cuales será difícil concentrarse. La Biblia necesita ser leída lentamente, comiendo cada palabra que lee. Encuentre un lugar y momento apropiado para lentamente digerirla.
Comience
No tiene que empezar leyendo la Biblia en Génesis, aunque quizá quiera saber un poco acerca de la creación de Dios y cómo la fe llego a este mundo. Pero como un principiante, le recomendamos que empiece en los Evangelios los cuales son: Mateo, Marcos, Lucas, y Juan. Estos cuatro libros hablan del tiempo cuando nuestro Señor Jesús vino al mundo y reveló la verdadera identidad del Padre.
Entendimiento
Nadie entiende toda la Biblia. Sea paciente con sí mismo(a) y lea de todas maneras. Si llega a un pasaje que no entiende, no se preocupe, con el tiempo lo hará. Así es para todos que leen la Biblia. Dios siempre habla de lo que es relevante para usted en el momento en el que está leyendo, así que medite en lo que está leyendo y tenga sus oídos abiertos para escucharlo hablar. Cuando Él no habla, es porque no es relevante para usted en ese momento.
Si
dos en uno es bueno, que es el caso del matrimonio, ¿imagine
tres en uno? El potencial para el suceso será mucho
mayor. Es así que acontece cuando tenemos
a Dios.
En Su intercesión sacerdotal el Dios-Hijo
pide a Dios-Padre que Sus discípulos sean
perfeccionados en la unidad. “
Yo en ellos, y tú en mí…”(Juan
17:23)
Ya vimos que en la disciplina hay obediencia,
orden y sumisión entre los miembros del cuerpo de
Cristo. Esto es, hay perfecta armonía mismo
delante de la individualidad de cada uno.
Al final de cuentas todos los nacidos de Dios
tienen el Espíritu Santo.
Por otro lado, a pesar de Jesús haber curado
muchos enfermos, liberado muchos oprimidos y realizado
muchos milagros, aun así, pocos permanecerán.
De los diez leprosos solo uno regreso…
Pero en el universo de los nacidos del Espíritu
todos permanecen. ¿Porque?
Porque el nacido del Espíritu es espíritu.
Su naturaleza es transformada. El es transferido
de la naturaleza humana, adámica o emotiva
para la naturaleza espiritual, Divina o racional.
Por obra del Espíritu el pierde la naturaleza
del primer Adán y asume la naturaleza del
segundo Adán-Jesús Cristo.
O sea, el es generado por el Espíritu Santo
como fue Jesús. Y como Jesús, el también
es hijo de Dios.
Solo el Espíritu de Dios genera espíritu.
Y solo quien es generado por Él es participante
de la Unidad que hay en la Santísima Trinidad.
(2 Pedro 1:4).
Pero mismo siendo espíritu los hijos de Dios
están sujetos a casa de barro y, por lo tanto,
sujetos al fracaso. Por esto Jesús ora para
que sean perfeccionados en la Unidad.
¿ Puede alguien indisciplinado estar en la Unidad de
Dios?
¿
Tiene sentido un “hermano” o “siervo” hacer
guerra contra otro estando en la unidad de Dios?
Por acaso, ¿puede haber odio entre los que
viven en la Unidad de Dios?
Donde se concluye que los que
promueven contiendes y discordias
no tienen
nada que ver con Dios