El siglo XXI ha sido marcado por muchas tragedias.
Las catástrofes naturales como los terremotos, volcanes
haciendo erupción, huracanes, maremotos, incendios
forestales y sequías y, crisis económicas
han abatido el planeta. Las señales del fin de
los tiempos descritas en el libro del Apocalipsis ya
aparecen de diversas formas. La parte más afortunada
de la humanidad ha sido apenas testigo ocular de tales
acontecimientos, lamentablemente, otros miles de personas,
han sido víctimas.
No apenas los fenómenos metereológicos,
pero también las guerras, el hambre mundial, las
plagas, las pestes, las enfermedades incurables, virus
desconocidos, en fin, el sufrimiento y el dolor han golpeado
nuestros días. Las noticias que los medios han
divulgado diariamente son, para los cristianos, un reconocimiento
de las señales descritas por el apóstol
Juan, en el libro del Apocalipsis. Que fueron frutos
de una revelación sobrenatural de la cual él
fue informado en relación al futuro de todos los
seres, de los acontecimientos y las condiciones naturales
que están por ocurrir.
En el evangelio de Mateo 24:4-8, los apóstoles
pudieron escuchar directamente del Señor Jesús
la revelación de la señales: “(…)
Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad
que no os turbéis, porque es necesario que todo
esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque
se levantará nación contra nación,
y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres,
y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio
de dolores.”
El paralelo entre los acontecimientos mundiales
y las profecías apocalípticas se han estrechado
de tal forma que no hay rastro de dudas en cuanto al
hecho de que ya estamos viviendo el inicio del fin. Después
de la catástrofe del “tsunami”, las
olas gigantes que invadieron la costa asiática,
en función de un terremoto que afectó a
más de diez países, el número de
ciclones tropicales en el Atlántico es el mayor
en los últimos 72 años. Huracanes como
el Wilma, Dennis, Katrina y Rita, golpearon desastrosamente
una gran área de Estados Unidos.
El año de 2005 entró para la historia debido
a los daños provocados por los accidentes naturales.
El Katrina, se considera el huracán que causó más
pérdidas, US$ 30 mil millones, además
de 1.200 muertos.
En los tiempos actuales, lo que ha sido
más afectado
es la economía mundial, pasando por un estado
de crisis caótica en todo el Globo. Muchas grandes
empresas han quebrado debido a esta catástrofe
económica, que, además, ha afectado a economías
de Primer Mundo, como Estados Unidos, Francia, entre
otros.
“
Así también vosotros, cuando
veáis
que suceden estas cosas, sabed que está cerca el
reino de Dios.” (Lucas 21:31)
“
No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu
morada.” (Salmos 91:10)